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domingo, 7 de agosto de 2011

La primera novela de Highlanders

Hola a todos:

Hoy quiero contarles de una novela que me encanta, se llama "El rescate" y la autora es Julie Garwood. Es la primera novela romántica acerca de Hihglanders que leí y hasta ahora es la que más me cautivó.

Primero quiero presentarles a la escritora de tan genial historia: Julie nació en el año 1946 en la ciudad de Kansas, estado de Missouri (Estados Unidos). Tuvo una infancia con una salud muy delicada, y no pudo asistir con regularidad a la escuela. Ella debía acudir a un colegio católico, pero no fue hasta los once años, que su profesora de matemáticas, la Hermana Elizabeth, le pudo enseñar a leer, algo que le abrió las puertas a un mundo inimaginable para ella.
Se casó muy joven con Gerry Garwood. El matrimonio ha tenido tres hijos, dos varones y una hija a la que llamaron Elizabeth en honor a la profesora de Julie.
En los años 80 comenzó a escribir. Al principio publicó como Emily Chase, sus dos primeras novelas, destinadas al público juvenil. En 1985, bajo el seudónimo de Julie Garwood, publica su primera novela romántica: Amor y venganza. Desde entonces ha conseguido situar más de diez títulos en las listas de súper-ventas del New York Times.
Maestra en la recreación de ambientes históricos, y dotada de una especial sensibilidad para retratar personajes llenos de pasión y con sutil sentido del humor.
Además desde el año 2000 se ha adentrado en el suspense-romántico con considerable éxito también.
Les dejo el link de su página oficial donde encontrarán más información: http://www.juliegarwood.com/

Luego de una pequeña presentación de la escritora pasemos al libro que quiero recomendarles. 
La contratapa del mismo presenta la siguiente reseña:


“Gilliam es una valiente joven inglesa. Aunque desprecia al barón Alford, que asesinó a su padre y se apoderó de su castillo, intentará complacerlo para salvar la vida de su tío. Pero cuando el barón secuestra a un niño escocés, Gillian logra huir con él, dispuesta a llegar a Escocia y recuperar una preciosa caja que pertenece al rey Juan, y asñi limpiar el buen nombre de su padre. Sin embargo, no está preparada para enfrentarse a los temibles e imponentes guerreros que integran los clanes escoceses.

El amor que nacerá entre ella y Lord Brodick, el tío del niño al que ha protegido, deberá superar innumerables obstáculos… A pesar de que desea entregarse a él por completo, no está dispuesta a sacrificar a su tío por satisfacer el orgullo del arrogante noble”.

De esta historia me cautivaron los dos protagonistas. Lady Gillian es una joven inglesa con una fuerte y vital personalidad, corajuda, sensible e inteligente. Y Brodick Buchanan es el laird de su clan, un hombre con todas las letras, fuerte, aguerrido, leal, inteligente y con un gran corazón. Ambos son excelentes, me encantaría ser Gillian cuando leo este libro y poder estar al lado de semejante hombre.
La autora es muy certera en sus descripciones de ambientes y personajes. La trama es ingeniosa, atrapante, intrigante, romántica y con sus buenos toques de humor. Los personajes secundarios también están muy bien logrados y aportan mucho a la nvela.
Es un libro que recomiendo mucho cada vez que alguien me pide que les sugiera una lectura de la que se disfruta de principio a fin.

Les dejo las primeras líneas del libro para que se entusiasmen:
"Inglaterra, bajo el reinado de Ricardo I
Las desgracias siempre llegan de noche. 
La madre de Gillian murió durante las oscuras horas de la noche, luchando por traer al mundo una nueva vida. Su joven y aturdida cria­da, ansiosa por ser la primera en comunicar la triste noticia, despertó a las dos pequeñas para informarles que su querida madre había muerto. Dos noches más tarde, otra vez fueron arrancadas de su sueño para enterarse de que su hermano recién nacido, Ranulf, así bautizado en honor a su padre, también había fallecido. Su frágil cuerpecito no había sido capaz de soportar el duro esfuerzo de haber nacido con dos meses de antelación.
Gillian temía a la oscuridad. Esperó hasta que la criada hubo abandonado su dormitorio para deslizarse boca abajo desde su gran cama hasta el frío suelo de piedra. Descalza, corrió hasta el pasadizo prohibido, un corredor secreto que conducía a la habitación de su hermana, y a los empinados escalones que descendían a los túneles situados debajo de las cocinas. Se escurrió por el costado del arcón que su papá había colocado frente a la angosta puerta, para evitar que por allí fueran y vinieran continuamente sus hijas. Les había advertido hasta la saciedad que se trataba de un pasaje secreto sólo para ser utilizado en las más extremas circunstancias, y ciertamente no para jugar. Ni sus más fieles sirvientes conocían la existencia de los corredores que comunicaban tres de los dormitorios, y estaba decidido a que las cosas siguieran así. También le preocupaba mucho el que sus hijas se pudieran caer por los escalones y romperse sus bonitos cuellos, y solía amenazarlas con una buena tunda en el trase­ro si alguna vez las pescaba allí. Era peligroso y estaba prohibido.
Pero aquella terrible noche de pérdida y pesar, a Gillian no le importaba la posibilidad de meterse en líos. Estaba asustada, y siem­pre que se sentía así, corría a su hermana mayor, Christen, en busca de consuelo. Gillian abrió la puerta apenas una rendija, gritó lla­mando a Christen y aguardó a que viniera por ella. Su hermana se asomó, le aferró de la mano y la atrajo hacia sí. Luego, ambas trepa­ron a la cama de Christen. Las pequeñas se abrazaron bajo las pesa­das mantas, llorando, mientras los atormentados lamentos de angus­tia y desolación de su padre resonaban por los desiertos salones. Oyeron cómo gritaba el nombre de su madre una y otra vez. La muerte había entrado en su pacífico hogar, llenándolo de congoja"...


Disfrútenlo si pueden, no se van a arrepentir.
Saludos a todos.
                                                                                                              Dolly Gerasol